Para personas en un momento de cambio que llevan demasiado tiempo quedando las últimas.
La promesa
Siempre hay algo más urgente que tú. Y lleva años así.
No es que no sepas qué cambiar —eso lo sabes mejor que nadie—. Lo difícil es que el cambio no se te caiga al tercer día bueno.
Lo has intentado a tu manera: un curso por aquí, un audio que te resonó, lo que ibas pillando. Tu propio cóctel. Y aguanta una semana.
Lo que te ha faltado no es información. Es un marco que lo ordene y alguien que siga ahí justo cuando se complica.
Eso es lo que hago contigo: acompañarte de forma continua hasta que esa calma deje de depender de que todo salga bien fuera.
Llevo más de 3.000 horas de sesiones reales escuchando esto. Y si no creo que pueda ayudarte, te lo digo a la cara.
Sin humo.
Por qué esto es distinto
No te falta saber. Te falta dejar de hacerlo sola.
Probablemente ya lo has intentado. Terapia a ratos. Un máster. Pódcasts en el coche. El reel que te llegó justo el día que tocaba.
Y funciona. Una semana.
Luego la vida vuelve a comerte, y lo tuyo vuelve a quedar en último lugar.
No es falta de voluntad. Es que lo has hecho a cachitos, sin un marco que lo ordenara, y casi siempre sola.
El cambio no se cae por falta de ganas. Se cae cuando no hay nadie al otro lado para que no falles.
Lo difícil no es saber qué hacer. Es sostenerlo cuando llega el primer día malo. Por eso esto no es una sesión suelta ni un curso más: es un acompañamiento continuo, con un método y con alguien que se queda.
El método Eje
Tres movimientos. En ese orden, y por una razón.
VER
De dónde viene lo que te frena. El porqué. Uso tu carta astral como mapa para verlo rápido: no para adivinarte el futuro, sino para reconocer el patrón que se repite.
SOLTAR
Empezar a deshacerlo. Poner límites sin que te coma la culpa. Recuperar la energía que se te va en lo de todos menos en lo tuyo.
SOSTENER
Que el cambio aguante cuando yo ya no esté. Porque el objetivo no es que dependas de mí. Es justo lo contrario.
Tres meses dan para mover lo que llevaba años atascado, y para que esta vez desaparezca. No quiero tenerte de cliente eterna.
Qué incluye
Esto es lo que hay dentro.
La columna vertebral
- Una primera sesión larga para trazar tu mapa: de dónde viene el bloqueo y el hilo que une todo lo que te frena.
- Definimos juntos, ese primer día, el cómo sabrás tú que ha funcionado. Lo revisamos a la mitad y al final del proceso.
- Once sesiones semanales de una hora, online por videollamada.
- Hasta dos sesiones en una misma semana si hubiera una caída tal que debamos sostener.
El acompañamiento entre sesiones
- WhatsApp directo conmigo, de lunes a viernes de 9 a 20 h. No es chat a todas horas: es no quedarte sola justo cuando algo aprieta.
- Un foco concreto cada semana, para que el avance lo notes, no solo lo pienses.
Herramientas que pueda activar cuando tu proceso lo pide
- Tu espacio en Drive: todo tu proceso en un sitio, no disperso en mil.
- Mi curso de Mindfulness, libros, audios y prácticas en vídeo. Pero no te los suelto de golpe: te llevo a la pieza concreta si toca y cuando toca.
Cómo trabajo
Los límites son parte del método.
Trabajo con límites claros. Los mismos que voy a ayudarte a poner.
- El WhatsApp es de lunes a viernes, de 9 a 20 h. Fuera de ahí debo desconectar. Y tú vas aprendiendo a hacer lo mismo.
- Trabajamos tu proceso. No objetivos sueltos que no le correspondan: el foco es justo lo que hace que sostenga.
- Las sesiones son un compromiso de los dos. Una falta sin avisar con 24 horas se pierde (excepto verdaderos imponderables); un retraso se descuenta del tiempo de la sesión. No es rigidez: Ese compromiso —saber que hay alguien esperándote al otro lado— es buena parte de lo que hace que el cambio aguante.
Qué no es
Qué no es, y para quién no es.
Voy a ser claro, porque prefiero decírtelo ahora.
- No es terapia psicológica ni tratamiento psiquiátrico. Si estás atravesando una depresión o una crisis que necesita atención clínica, eso es lo primero, y te lo diré sin rodeos.
- No es un curso que ves una vez y guardas en una carpeta.
- No es leerte la carta y desearte suerte.
- No es magia: en tres meses no se arregla una vida entera. Pero sí se mueve lo que llevaba años sin moverse y se va.
Y no es para ti si lo que buscas es que alguien decida por ti. Yo no dirijo tu vida: te acompaño mientras la decides tú.
La inversión
Lo que cuesta, y por qué.
Lo pagas al inicio. Si lo necesitas, puedes repartirlo en tres mensualidades sin intereses: con tarjeta a través de Klarna, o con PayPal en pago aplazado.
No es barato y no pretende serlo. Lo que pagas no es contenido: es tres meses de alguien sentado al otro lado, contigo, para que esta vez el cambio se quede.
Trabajo con muy pocas personas a la vez, máximo 10. El acompañamiento de verdad no se multiplica. Si las plazas están llenas, te apunto a la lista de espera.
El bloque es renovable, pero solo si tú quieres seguir trabajando más a fondo más temas.
Cómo empezamos
Empezamos por una conversación, no por una venta.
Me cuentas dónde estás y qué te tiene atascada. Si veo que esto es para ti, te lo digo. Y si veo que no, también —y te oriento hacia lo que sí pueda ayudarte—.
Sin compromiso. Sin discurso.
Reserva tu conversación de encaje